Copiar, Subcontratar, Rapidez, Cero Stocks...
(post 4 de 7... hoy la fabricación,
mañana el branding)
Nuestro país ha cambiado mucho desde los 80.
Bueno, todo el mundo ha cambiado mucho desde entonces, pero España
mucho más que la mayoría de países occidentales. Decir por 1985
que no había que tener almacenes de producto terminado (la llamada
Lean Production), decir que el precio del producto no eran los
costes + margen, sino lo que el precio debía ser lo que la gente
estaba dispuesta a pagar por (por ejemplo) un pantalón, y a partir
de ahí fabricarlo con los menores costes posibles y la diferencia
sería el margen.
Decir que en lugar de dos colecciones al año (pal frio, pal calor)
debía incrementarse este ritmo mucho más y tener varias colecciones
al año, crear equipos de desarrollo de producto combinados de
diseñadores y responsables de tienda…Decir todo eso era sencillamente
VISIONARIO. JM Castellano lo dijo. Y Amancio Ortega le creyó.
Y juntos hicieron de Zara un imperio.
Zara basa su estrategia no en crear diseños, sino en copiarlos.
¿Saben quién hace lo mismo? No sé si se han fijado, pero los Toyota
hacen exactamente eso. Un Corolla es un Golf, y otros modelos
se parecen a BMWs entre otras marcas. ¿Qué quieren ir a otro tipo
de público? Pues crean Lexus. ¿Qué lo quiere hacer Zara? Pues
Pull and Bear o Massimo Dutti... crea otra marca.
Pero el éxito no está en copiar. Eso lo hacen (y lo hacían) muchos.
Está en ser muy rápido y en copiar lo que tienes que copiar, no
cualquier cosa. Toyota tardaba 4 años en crear un nuevo modelo
de coche. En EEUU tardaban 8, y en Europa 10. Cuando Ford sacaba
un nuevo modelo, éste se había empezado a diseñar hace 8 años;
el de Toyota sólo 4 y ya tenía todas las últimas novedades de
equipamiento y diseño. Antes de salir, el modelo de Ford ya era
antiguo. Esto se vio en grado máximo cuando subió el precio de
la gasolina en EEUU, por los 80: el tiempo de reacción de Toyota
era muy rápido, y el de Ford tardaba demasiado.
SUBCONTRATAR
Además, la forma de trabajar con las subcontratas (tan importantes
en la industria automovilística) era distinta. Ford sacaba a concurso
un contrato, y el que mejor propuesta presentaba se lo llevaba.
Un proveedor muchas veces se veía tentado de hacer propuestas
por debajo de costes… a fin de cuentas, durante los próximos 10
años sería el proveedor de asientos (por ejemplo) de la marca,
el único. Sencillamente, si Ford quería cambiar de proveedor tenía
que parar la cadena durante varios meses a fin de que el nuevo
proveedor pudiera fabricar esa pieza. Algo que Ford nunca haría.
En cambio, el proveedor que conseguía el contrato podía poco a
poco, decir que el coste aumentaba por ‘subida del precio del
acero’ (por ejemplo) y subir así lo que cobraba a Ford por las
piezas (y Ford teniendo que aceptar para no parar la línea de
producción). Ford nunca sabía, por este proceso de contratación,
cuál sería el coste real de las piezas que subcontrataba.¿Cómo
lo hacía Toyota? Conocía los costes de los subcontratistas y les
daba un margen adecuado de ganancias para que pudieran financiar
su crecimiento. No daba un contrato sólo a un proveedor, sino
que lo repartía entre 3 en diferentes porcentajes, a fin de poder
garantizarse el suministro en caso de decidir dejar de trabajar
con uno. Y los subcontratistas no eran independientes: el accionariado
estaba participado por Toyota en un pequeño porcentaje. ¿Era integración
vertical? No, la integración vertical no es buena porque la falta
de incentivos en el la empresa integrada en cuanto a control de
costes y calidad y la imposibilidad total de cambiar de proveedor
(lo fabrica una empresa de la propia Ford, ¿cómo subcontratarlo
a otro?) hacían que los costes y los problemas de calidad supusieran
una solución peor frente a la subcontratación y su mayor coste.
Toyota no integraba verticalmente a sus subcontratistas, los COMPARTÍA
con sus competidores (Nissan, Mazda, etc), de forma que estas
empresas subcontratadas competían entre ellas por tener una buena
calidad y costes, sin peligro de sentirse ‘protegida’ por ninguna
de ellas en particular.
SUBCONTRATAR EN INDITEX
Inditex tiene acciones de Tempe (su fabricante de calzado), y
participaciones en otras empresas (tejidos de punto) sin tener
(aunque puede hacerlo) la propiedad al 100%; prefiere tenerla
compartida porque económicamente es más eficiente. No llega al
extremo de compartir el accionariado con su propia competencia...
pero bueno, para eso se trata del modelo de Zara. Y parece que
funciona :)
Respecto a las cooperativas que cosen para Inditex, es inditex
la que les propone el precio por prenda (estimando los costes
y el margen que deben obtener estos subcontratistas). Aunque tiene
mayores costes por prenda respecto a fabricar en Taiwán (por ejemplo)
tiene algo muy importante:RAPIDEZ DE RESPUESTA
Acelerar el ritmo en la creación de colecciones hace que pueda
adaptarse mejor a los gustos cambiantes, y que las tiendas tengan
siempre novedades. Eso es atractivo para el público y sitúa a
la competencia (con sólo 2 colecciones al año) fuera del mercado
en apenas 15 días desde el principio de temporada. Pero además
hay otro punto fundamental:LA AUSENCIA DE STOCK, O la ausencia
de Stock como objetivo.
Digamos que un stock lo más cercano a 0 que sea posible. Esto
es muy Toyota también. Las empresas de coches de la época fabricaban
a tope, pensando que cuanto más fabricaban, el coste por unidad
disminuía. Por eso parar la cadena de producción era lo peor que
podía suceder. Por el contrario, Toyota tenía piezas para fabricar
para unos pocos días. ¿Y si había un problema, una rotura de Stock?
Con buenos proveedores eso no sucedía. Toyota intentaba fabricar
sólo lo que demandaba el mercado, ni más ni menos. Entendía que
mantener un sotock de producto terminado o de piezas intermedias
era un enorme coste, ya que ¿qué sucedía si no se vendía? Era
dinero perdido. Un coste mayor que el de fabricar a la medida
de la demanda. Justo a Tiempo (Just In time).
Inditex hacía exactamente lo mismo: no había stock de camisetas.
Se hacían para unos días, si se habían vendido bien, se volvían
a hacer más. Recuerdo que las primeras agendas Newton de Apple
las tenían en las tiendas de zara para transmitir a la central
la evolución de ventas diaria de las tiendas, para gestionar el
inventario.
¿El resultado? En Inditex no hay rebajas. No sobra producto. O
no sobra nada en comparación con las demás cadenas de ropa. ¿Qué
sale más barato fabricar en china? Sí, pero tengo que pedir 3
containers enteros… ¿y si no los vendo, qué hago, los vendo perdiendo
dinero en rebajas?. El modelo de Zara es más eficiente económicamente.
Y da la ventaja estratégica de poder adaptarse al mercado en un
mundo tan voluble y cambiante como la moda. Hoy día, si sobra
producto de invierno, se traslada a Sudamérica, y viceversa, por
el diferente ritmo de estaciones. Y el grupo tiene Lefties, unas
tiendas en las que vende los productos con tara, una estrategia
que llevó Levis por los 90 vendiendo los productos defectuosos
de su fábrica de Barcelona en las tiendas Araña (que desaparecieron).
Hoy nos parece difícil imaginarlo, pero el poder adquisitivo medio
de los españoles ha mejorado mucho. En aquella época el paro era
muy grande (tasas sobre el 20%) y el poder adquisitivo no era
el de hoy (no había inmigración, éramos los españoles los inmigrantes).
En esa época se desarrolla Zara y su propuesta de valor, quedando
como rastros del camino tiendas como la mencionada Lefties, sin
mucho sentido económico, pero un vestigio de una época.
ORIGINALIDAD DE PENSAMIENTO:
Si bien losl ibros de Trout y Ries sobre la gestión de marcas
y estrategias de posicionamiento son una de las claves que explica
por qué Inditex lo componen tantas marcas tan distintas, hay un
punto clave en el que se desmarcó Inditex: la inversión en publicidad.
Los teóricos norteamericanos hablaban de la necesidad de invertir
mucho y rápido en publicidad para dar a conocer rápidamente la
marca y asentar el posicionamiento en la mente de los consumidores.
Inditex no ha hecho nada ni remotamente parecido. ¿Las razones?
probablemente la escasez de recursos iniciales, por la constatación
empírica de que no hacía ni falta... o sencillamente originalidad
pura. Pero años después Ries (ya en solitario) publicaba en 2003:
The
Fall of Advertising and The Rise of PR donde
precisamente corrige su error inicial, dando mayor peso a las
RRPP en el lanzamiento de nuevos productos.



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