¿quién era Coca Cola?? ¡Bimbo!
Artículo
de El Mundo
Probablemente esté un poco exagerado, pero no me extraña: la vuelta
de Steve Jobs, más maduro, más sabio, y más hábil (supongo, porque
también es más viejo) ha devuelto la primera plana a la marca.
¿La receta? Posicionamiento, Posicionamiento y Posicionamiento.
Decubrir nuevas categorías y poner la maquinaria y la habilidad
de tu empresa a trabajar para conquistarlas. Al principio esas
nuevas categorías son pequeeeñas... pero con un buen trabajo,
crecen y se convierten en Ipods, Itunes, y todo lo que está por
llegar. Good Luck! :)
Me quedo con un dato que me ha dejado perplejo ¿dónde está zara?
En ninguna parte. La única marca patria que ha sido capaz de conquistar
las mentes ha sido la brutal, genial y fantástica BIMBO, que junto
con Donut (aquí sólo en españa) son dos de los más brillantes
ejemplos de branding y posicionamiento que he visto nunca. Y de
los que menos se escribe.
Son absolutamente los líderes en sus categorías. Hacen un buen
producto, y su habilidad originalidad y sentido del momento les
convierte, junto a Cola Cao en tres fabulosas marcas que valen
su peso en oro.
Las otras dos no terminan de funcionar en otros países (y es una
pena) pero que Bimbo se cuele en sudamérica me hace muy feliz.
Los empresarios de este país no siempre han sabido/podido exportar
a tiempo sus productos (como sí saben hacer muy bien los norteamericanos)
pero desde luego contamos con marcas fabulosas en el plano de
la alimentación. En lujo sólo existen dos: lladró y Loewe (gracias
a LVMH que la compró, si no, igual tampoco). Y Camper. Por lo
demás, un erial. Un desierto. La nada cósmica.
Pero es fantástico que existan marcas tan fieles a sus principios
de marketing, tan brillantes en la distribución y publicidad,
con un valor tan entrañable para todos nosotros. ¿Qué pensamos
delante de un paquete de Bimbo, de un bote de Cola Cao, o de un
pack de 2 Donuts?
Yo creo que pensamos en cuando éramos niños. O en cuando éramos
jóvenes. O yo qué sé, pero desde luego creo que nuestra mente
inmediatamente se va a un buen recuerdo, a un recuerdo feliz.
Son productos con los que hemos crecido, que nos han acompañado
en meriendas, que han sido divertidos, que han sido leales (nunca
nos han defraudado) y que jamás cambiaríamos. Ni aunque el Cola
Cao haga grumos y el nestquick disuelva estupendamente en leche
fría. Sin grumos ¿dónde estaría la gracia? :) Ya no sería de verdad
Cola Cao! :)
Es fantástico descubrir que en el país de uno hay un puñado de
empresas, visionarias (a lo mejor sin ser conscientes de ello,
al menos al principio) y que nos dan buenos productos, a un precio
razonable, que nos hacen disfrutar desde siempre. Empresas que
gracias a ello, pueden crecer, dar empleo y exportar a otros países.
Y ello redunda en beneficio para toda nuestra sociedad (puestos
de trabajo, riqueza, etc).
Descubrir que Bimbo es capaz de cruzar nuestras fronteras y hacer
a gente de tan lejos tan feliz como aquí ( o más) es algo que
me hace feliz.



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